Un movimiento dinámico mundial: ¿Tomamos el riesgo?

“Anuncien sus gloriosas obras entre las naciones; cuéntenles a todos las cosas asombrosas que él hace” (Salmo 96:3 NTV)

DSC_6920Un elemento del trabajo transcultural  que nunca debemos de pasar por alto es el entendimiento de que la labor misnisterial en el campo trata de lo que Dios está haciendo en la historia de la humanidad, es decir, de su plan eterno y su propósito. En este sentido, él nos invita a ser colaboradores en su empresa de redención mundial (…Porque nosotros somos colaboradores de Dios, 1Cor.3:9) Esto, por supuesto, tiene implicaciones prácticas y teológicas, las cuales debemos de entender a la luz de una interpretación Cristocéntrica la cual respeta el contexto histórico y aplica los absolutos eternos a cada cultura en el mundo.

***

Si elaboramos un resumen del Salmo 96 diríamos que la centralidad en el corazón y en la mente del salmista es la gloria de Dios y la responsabilidad de su pueblo en anunciar las gloriosas obras del Señor entre las naciones. Esta responsabilidad no es más que un llamado a ser parte de un Movimiento Dinámico Mundial. Cuando alguien dice; “Dios se está moviendo en este lugar”, realmente lo que en el fondo se está afirmando es que por consiguiente en otros lugares él no se ha movido aún, lo cual naturalmente se constituye en un disparate total. Somos nosotros los que necesitamos entender que él ha estado activo desde su eterno presente y sin estar limitado al tiempo o al espacio él ha estado siempre actuando en lo que nosotros conceptualizamos o entendemos como “historia de la humanidad”, la cual sí necesita el escenario del tiempo y el espacio para subsistir.

“Que cada generación cuente a sus hijos de tus poderosos actos y que proclame tu poder” (Salmo 145:4 NTV)

***

Un movimiento dinámico mundial: ¿Hacia dónde nos estamos moviendo como iglesia? ¿Cuál es nuestro destino o dirección acá en la tierra? Muchas comunidades de fe se mueven hacia sus propios ideales, muchas veces, no bíblicos. Hace algún tiempo escuche decir a un pastor de masas, muy famoso por cierto, “Dios no tiene problemas de autoestima, y antes de predicar me dice: hagamos un trato, yo me quedo con la gloria (Dios) y tú te quedas con la fama”. La frase sarcástica del telepredicador puede realmente representar un modelo de misión que cada vez se universaliza en nuestro medio cristiano. Tristemente la iglesia al igual que los creyentes de Sardis procura con ahínco ganar una buena opinión pública en detrimento del concepto real que el Señor tiene de ella.

“Yo sé todo lo que haces y que tienes la fama de estar vivo, pero estás muerto”
(Apoc.3:1 NTV)

***

Cuando hablo de un “movimiento dinámico” me refiero a ese accionar misional de la iglesia, el cual procura la gloria del Señor, y no la promoción egolátrica del hombre o de franquicias pseudo-evangélicas; tal movimiento es dirigido u orquestado por el Espíritu Santo, convirtiendo así a la iglesia en una extensión de las manos de Dios para llevar esperanza a los focos de oscuridad que existen en nuestro alrededor. Para ello es necesario actuar como verdaderos testigos, dando evidencias de una fe viva que se encarna en las realidades del diario vivir. Nuestras sociedades están esperando esa urgente y oportuna manifestación de los auténticos hijos de Dios.

“Pues sabemos que, hasta el día de hoy, toda la creación gime de angustia como si tuviera dolores de parto…” (Rom.8:22 NTV)

***

Otro detalle que no podemos ignorar es que la palabra movimiento no necesariamente significa avanzar, muchas iglesias o denominaciones por ejemplo tienen más de cinco décadas de existencia y no tienen ni tan siquiera un ministerio de misiones “domestico-foráneo” dentro de su estructura operativa. Ser un creyente o una iglesia activista no es lo mismo que ser un creyente o iglesia en misión. Podemos por lo tanto ser creyentes muy activos y enrolados en grandes proyectos internos y a la vez ser creyentes apáticos y resistentes a la visión misionera mundial.

***

Finalizo expresando mi compromiso en la incidencia del pensamiento cristiano contemporáneo, creo firmemente en el llamado misional que hemos recibido como iglesia de Cristo, es por ello que animo a todas las congregaciones y estructuras denominacionales a reconsiderar la visión bíblica de nuestra vocación cristiana, de tal forma que podamos seguir anunciando las gloriosas obras que el Señor ha hecho y sigue haciendo. ¿Tomaremos el riesgo de ser parte del movimiento dinámico mundial de Dios?

¿Pero cómo pueden ellos invocarlo para que los salve si no creen en él? ¿Y cómo pueden creer en él si nunca han oído de él? ¿Y cómo pueden oír de él a menos que alguien se lo diga? ¿Y cómo irá alguien a contarles sin ser enviado? Por eso, las Escrituras dicen: « ¡Qué hermosos son los pies de los mensajeros que traen buenas noticias!» (Rom.10:14-15 NTV)

Comentar:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s