Campo de guerra: insomnio y esos días de ánimo bajo

Esa
Dia lluvioso

“Cuando me acuesto,
me duermo enseguida,
porque sólo tú, mi Dios,
me das tranquilidad” (Salmo 4:8 TLA)


Insomnio

Los terremotos y la luz azul de nuestros dispositivos nos han jugado una mala pasada, en los últimos meses hemos tenido serios problemas para conquistar el sueño, hemos tenido problemas para asimilar muchas situaciones y esto nos ha afectado mucho en nuestro descanso nocturno. El primer día que dormí junto con mi familia cerca de la frontera con India a más de 15.600,40 km. de distancia de nuestra casa en ESA, fue una de esas noches interminables, con el ritmo cardíaco acelerado estuve vigilando a mi familia de un secuestro que había construido en mi mente, producto de la realidad que viven las mujeres y niñas en las zonas rurales (niñas y mujeres son secuestradas y vendidas en Bombay para la empresa de prostitución).

***

Hay cosas prácticas que debemos de evitar, sobre todo la luz azul de nuestro celular, pero más allá de eso estamos en un proceso de recuperación, tratando de tomar medidas concretas para descansar más por las noches. Los primeros días en el nuevo e interesante país, nuestro cerebro se activaba justo al inicio de la madrugada, nuestras neuronas se ponían de acuerdo para hacer una “Big Party”, entre las cosas que se cruzaban en nuestra mente estaban:

• ¿Podremos adquirir el idioma local siendo tan difícil?
• ¿Podremos adaptarnos fácilmente a este contexto?
• ¿Cuál es la mejor opción para la educación de la pequeña?
• ¿Cómo resolveremos el proceso de visado?
• ¿Cómo conseguiremos rentar un buen apartamento en la capital?

La lista de interrogantes se queda bastante corta, pero poco a poco hemos ido comprendiendo que hay cosas que se escapan de nuestras manos y hay otras en las que si podemos intervenir.

Las preocupaciones deben de ser del día a día y una de las claves que nos ha ayudado mucho es pedir ayuda y tener largas jornadas de conversación con Dina. Por lo menos es una forma de procesar las situaciones y reflexionar en posibles soluciones o salidas.

“Así que pongan sus preocupaciones en las manos de Dios, pues él tiene cuidado de ustedes”
(1 Pedro 5:7 TLA)

***

Esos días de ánimo bajo

Cuando la acumulación de situaciones estresantes llega a ocupar nuestra mente, ocurre una explosión mortal en nuestro estado de ánimo, a pesar de ello, siempre hemos sido sostenidos por la gracia de Dios en todo momento. Nuestro enfoque en estos primeros meses (o quizás años) será en aclimatarnos al estilo de vida en este país, esto sin duda, no deja de ser una tarea que requiere mucha fuerza de voluntad.
Ahora bien, hay algunas cosas que como familia hemos empezado a hacer y las cuales nos están ayudando a sobrevivir emocionalmente en Asia. Acá les comparto una breve lista:

  • Cultivo de nuestra comunión con Dios, a través de la oración, adoración, intercesión, lectura, meditación.
  • Jornadas de paseo en familia: salir a caminar, invitar a la nena a un helado, visitar uno que otro lugar interesante, ya que vivimos rodeados de lugares emblemáticos, la mayoría de ellos religiosos.
  • Citas en familia: de vez en cuando ir a un lugar a disfrutar de un “chicken tikka masala” o ir a disfrutar de un buen café orgánico.
  • Salir a lugares interesantes a capturar cosas interesantes con nuestra cámara.
  • Desarrollar nuestras proyecciones de ministerio que tenemos como familia en aquellos lugares donde las puertas se abren.
  • Compartir tiempo con buenos amigos que hemos conocido.

Palabras finales:

El proceso de adaptación cultural realmente es una experiencia demoledora, no obstante hay que enfrentarlo dejando de lado el dramatismo y el victimismo, dos cosas que son una verdadera tentación para cualquier familia de novatos en el campo. La ayuda y la provisión del altísimo es una realidad innegable, no solamente la provisión financiera, (la cual siempre es un cuesta arriba para un latino en cualquier parte del mundo) si no también esa provisión de fuerza espiritual, de ánimo, motivación y visión.

Esto es lo que hace especial a nuestro Dios, quien aparte de ser nuestro jefe supremo, es nuestro amigo, nuestro consejero, nuestro amigo y está dispuesto a ayudarnos en cualquier momento de dificultad.

Comentar:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s