México tocando a Nepal: una escudera llamada Janeth

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Janeth

Hace un par de semanas tuvimos el privilegio de conocer a Janeth, ella es un ejemplo perfecto de lo que significa ser un “escudero”, su deseo de obedecer a Dios le ha llevado a tomar decisiones radicales, una de ellas fue el haber dejado su profesión para dedicarse a ser la escudera de su hermana quien sirve a tiempo completo en el ministerio transcultural, acá les dejo la entrevista…

¿Quién es Janeth?

Soy originaria del estado de Coahuila Torreón en México, soy contador público de profesión, tengo de 33 años, hace dos años deje mi trabajo como contador público para dedicarme a apoyar a tiempo completo a mi hermana quien es Obrera Transcultural; en los últimos años la he acompañado a diferentes viajes en diferentes partes del mundo y he aprendido un poquito de todo dentro de este trabajo ministerial.

Cuéntanos un poco acerca de tu experiencia transcultural

Desde siempre he tenido la inquietud de hacer este trabajo transcultural, pero reconozco que me falta mucho conocimiento, el haber acompañado a mi hermana en sus viajes me ha ayudado a ampliar mi manera de pensar, desde el 2011 me he sumado a brigadas ministeriales en zonas indígenas de México, he podido ver la enorme necesidad de Dios que existe en muchos lugares, a partir de mis experiencias en todos los viajes pude comprobar la necesidad de muchos obreros y mi deseo de servir se ha incrementado mucho más.

¿Cómo surge la idea de venir a Nepal?

Después de los terremotos de Nepal, Dios nos puso en nuestros corazones el venir a Nepal, yo no pensaba venir a Nepal pero Dios proveyó de manera milagrosa, estando un día en el D.F, mi hermana me llama y me pregunta:
-¿Estas lista para ir a Nepal?
-¿Y cómo, no entiendo?
-Ya compré los boletos.
Definitivamente ha sido Dios quien ha hecho todo, porque solo estábamos orando acerca del posible viaje.

¿Qué te parece Nepal?

Pienso que Nepal es un país muy noble, un país muy abierto, un país que anhela conocer la verdad y que en sus ansias de conocer esa verdad ellos hacen y creen en muchas cosas. Por mi parte me voy muy marcada por este país después de ver la gran necesidad que hay de falta de obreros y sobre todo los muchos que no han escuchado la verdad de Dios. Me impactó mucho el haber estado en algunas villas, me sentía impotente al no poder abrir mi boca para poder compartirles el mensaje, poderles decir que hay un Dios que quiere que tengan paz y alegría. También nos ha tocado ver la celebración de festivales, en uno de esos momentos de celebración religiosa solo quería gritar y llorar, estaba muy asustada por el ambiente espiritual que estábamos presenciando. Ellos están sumergidos en la oscuridad y son personas que realmente necesitan conocer a Dios.

¿Cómo ha sido tu experiencia ministerial en Nepal?

Estuve trabajando en algunas villas de diferentes formas, por medio de un equipo local de obreros, caminamos mucho entre las montañas, ayudamos en construcción de casas y convivimos con las personas de las villas, nos sorprendió ver lo bien que nos trataron a pesar de no entender el idioma.

¿Cuáles han sido tus mayores retos en Nepal?

Definitivamente lo más difícil ha sido enfrentar la barrera del idioma, pero a la vez Dios me ha enseño que si queremos servirle no importan las barreras, a él le bastará su gracia y solo su gracias es suficiente para hacer su voluntad. Otro de los retos ha sido el trabajo en equipo, la soledad que se experimenta, la falta de contactos en el campo, la falta de amigos que te pueden ayudar u orientar en diferentes situaciones que se enfrentan.

¿Cómo ves a los creyentes nepalíes?

Los puedo ver como una luz muy pequeñita, pero que con el tiempo irá creciendo poco a poco; en mi opinión a los creyentes de Nepal les falta muchísima formación bíblica en doctrina y discipulado, les falta mucho conocimiento de la Biblia, aunque he visto que la iglesia ha dado un paso muy grande, para mí ha sido sorprendente ver por ejemplo una iglesia con un Instituto bíblico con más de 100 estudiantes de teología.

¿Qué le dirías a alguien que esté pensando en venir a Nepal?

Lo primero que les diría es que no vengan solos nunca, siempre como nos enseña la Biblia y particularmente en el modelo del Maestro vemos que el envió a sus obreros de dos en dos; el segundo elemento sería que manejen el inglés y que al llegar al país estén dispuestos a estudiar el idioma local, pero sobre todo pienso que el inglés es muy necesario; en tercer lugar les recomendaría contar con el apoyo espiritual de una iglesia, para que estén orando por la persona que piensa venir y finalmente recomendaría que la familia esté muy involucrada con el obrero.

¿Qué proyecciones tienes a futuro?

Me gustaría mucho poder servir en el área de cuidado pastoral a los obreros transculturales, pero también me gustaría participar directamente en el campo sirviendo a las personas, sólo espero que Dios abra el camino, mi visión se ha abierto mucho y tenemos que seguir caminando y avanzando aunque nuestro trabajo sea mínimo.


Fin.

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