Voces extrañas al acecho

psicofonías-supercurioso_1800x1075

Últimamente las redes sociales se han llenado de mucha información que clama por ser un contenido bíblico y escatológico; pero que algunas veces lo que hace es confundir al pueblo, desviarlo de la verdad y atemorizarlo, ante ello, hay  aspectos o realidades  que están sobre la mesa, una de ellas es que por un lado muchas de nuestras iglesias carecen de programas de discipulado, capacitación y entrenamiento bíblico, es más, han habido muchos pastores que se han resistido por diversas razones a permitir o crear espacios en donde los feligreses puedan crecer en el conocimiento de la palabra y por consiguiente de Dios.

***

El resultado de esto ha sido que muchos creyentes, no cuentan con las herramientas y el conocimiento bíblico necesario para saber escucharlo todo, reteniendo así lo bueno y desechando lo malo; pero también muchos no tienen el entendimiento bíblico para identificar  ese espíritu de error que en estos días recorre con mayor auge las redes sociales y que por ende hace errar al pueblo. (“Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento”. Oseas 4:6 LBLA). 

***

Por otro lado, ustedes  estarán al tanto que en los últimos días hemos escuchado tantas teorías conspiratorias  acerca del COVID-19 arropadas con lenguaje apocalíptico; hemos escuchado también interpretaciones o comentarios tergiversados sobre el fin del mundo, el supuesto cumplimiento de profecías; hemos escuchado el atrevimiento de  muchas personas que se levantan para dar una nueva revelación supuestamente de parte de Dios para estos tiempos.

***

Hemos escuchado tantas estupideces, como por ejemplo, que ya estamos en la gran tribulación o  que incluso nuestro presidente en El Salvador es el escogido de Dios para restaurar los altares espirituales de nuestra nación; hemos visto como circulan extractos de uno de los libros (La Visión), del reconocido y respetado pastor David Wilkerson, para asegurar que hace muchos años predijo el corona virus y muchas otras cosas más sacadas posiblemente de contexto. Pareciera que hoy, muchos de los  predicadores virtuales tienen una respuesta “profética” y que esa respuesta podría inclusive tener mayor autoridad que la Biblia misma. 

***

Esto me ha llevado  a pensar de nuevo, en que la locura y la ignorancia humana son atrevidas;  ante estos peligros de los cuales la iglesia podría estar siendo victima, me surge la siguiente interrogante:  ¿Qué debe de hacer entonces el creyente ante esta proliferación de plagas y engaños “teológicos”?, ¿Cómo podría cada familia cristiana reaccionar ante esta realidad de engaños y falacias?

***

Primero, propongo que cada creyente debe de volverse y aferrarse a la palabra de Dios, la cual es la palabra profética más segura. En ella se encuentra la revelación del plan eterno de Dios para su pueblo, a sus hijos; en ella se encuentran las palabras de Jesús que nos animan y alientan en cualquier circunstancia que atravesemos. Propongo que se lean las Sagradas Escrituras en el calor de una reunión familiar y que ayudemos así  a nuestros hijos a memorizarla, entenderla y sobre todo a practicarla.

***

Propongo que hagamos estudios sistemáticos, devocionales o inductivos en nuestros hogares, que hagamos un plan de lectura participativa diaria, a fin de que nuestra mente se renueve cada día;  propongo que comencemos urgentemente a discipular de manera intencional  a aquellas personas a las que tengamos acceso y que por supuesto deseen conocer las Sagradas Escrituras.

***

Propongo también, que utilicemos las diversas plataformas que nos ofrece el internet para crear grupos de estudio bíblico, para conectarnos con otras familias y aprender en contextos virtuales comunitarios. Les animo a conectarse a la hora en la que sus iglesias locales transmiten sus enseñanzas o servicios virtuales. 

***

Propongo que seamos sabios a la hora de seleccionar el contenido que vamos a ver en los medios sociales, tal contenido debe de ser bíblico, Cristo céntrico y alejado de las extravagantes y sospechosas interpretaciones; propongo que no seamos difusores o replicadores de la mentira y del engaño y que  por el contrario difundamos la palabra de Dios. 

***

Sigamos incansablemente proclamando la verdad de Dios, sus preceptos, animémonos y consolémonos los unos a otros, edifiquémonos en la revelación de la cual Dios nos ha hecho participes. Hablemos verdad en todo tiempo, proclamemos a Jesús, repliquemos sus palabras, su mensaje, compartamos acerca de la esencia de su vida y su plan para la humanidad que deambula en la confusión.

***

Les propongo que elijamos escuchar al mejor profeta de todos los tiempos, que escuchemos al Maestro, al Rey de reyes y Señor de señores, al Soberano y Eterno. Porque ahora donde el sufrimiento y la muerte voraz avanzan, necesitamos aferrarnos a sus  pertinentes y oportunas  palabras, esas palabras que tienen el poder de traer vida sobre la muerte, el Señor dijo: “las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida (Juan 6:63 LBLA). Seamos entonces replicadores y difusores de esa palabra y dejemos por lo tanto de escuchar esas voces extrañas que están acechando a la iglesia el día de hoy. 

 

Por Félix Orellana

Comentar:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s